martes, 15 de septiembre de 2020

 Ponemos a disposición nuestro blogger para que usted pueda solicitar nuestros servicios de asesoría judicial como de representación judicial en procesos de familia, civiles y migratorios en el territorio nacional, también puede escribirnos a los correos electrónicos bartuano2352@gmail.com y moralidad.2017@gmail.com, lo que le permitirá tener un mejor contacto con nosotros o llame al 61121573, también puede chatear a este contacto

domingo, 12 de marzo de 2017

Página de Presentación del BLOG


UNIVERSIDAD DE PANAMÁ
DENTRO REGIONAL UNIVERSITARIO DE AZUERO
FACULTAD DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN


CÁTEDRA: Fines, Ética y Valores Morales
Facilitadora: Magistra Felipa Hernández

   TEMÁTICA

                           COMPETENCIAS EN EDUCACIÓN SUPERIOR 

                                     BASADAS EN VALORES MORALES 



Estudiantes participantes



Lic. Eduardo Bartuano Sáenz




Eduardo Bartuano Sáenz con título en técnico en radiodifusión de la Facultad de Comunicación Social, Escuela de Radio, de la Universidad de Panamá´periodista en ejercicio con experiencia en radio, televisión y medios escritos; dirigí mi propio periódico en asocio con cinco periodistas más, denominado "EL CENTINELA"; soy licenciado en Economía con énfasis en comercio internacional, recibido en enero de 2012; me acabo de recibir como licenciado en Derecho y Ciencias Políticas, en el Centro Regional Universitario de Azuero, de l Universidad de Panamá, con sede en el distrito de Chitré. Avanzo en el segundo módulo de la Maestría en Docencia superior (parte de especialidad) y he aplicado en banco extraordinario de datos de nuestra primera casa de estudios superiores, para asistente docente y catedrático regular de la Facultad de Economía y Finanzas del CRUA. He desarrollado cargos de cobrador, administrador de empresa, dirijo el programa informativo de la emisora Radio Ritmo de Chitré, de la corporación DIAL CHITRÉ, dentro de la corporación MACHETAZO, por más de 15 años. He dictado conferencias de cartel de temas económicos como de Derecho en los Congresos Científicos que ha desarrollado la Universidad de Panamá, en la sede del Centro Regional Universitario de Azuero; a demás de un conferencia relacionada con el programa de Comercio Justo, una nueva alternativa para los pequeños productores en el mercado internacional



La licenciada Ana Chen es Enfermera Ginecobstetra que labora en el Hospital Cecilio Castillero de Chitré y ejerce como profesora especial en la Universidad de Panamá, Facultad de Enfermería- Azuero.  Actualmente, Cursa estudios de Post Grado en Docencia Superior en el Centro Regional Universitario de Azuero.


Lic. Ana Chen Hernández



domingo, 5 de marzo de 2017

Actitudes y Competencias

Actitudes y Competencias
 Lic. Eduardo Bartuano
 
En este segmento plasmaremos información relacionada con actitudes y competencias del educador universitaria con el propósito de llamar la atención de los catedráticos resistentes al cambio y a la formación en valore



1- Rasgos de la universidad donde he estudiado vs la universidad donde espero enseñar 


Son del criterio de que la universidad en la que he estudiado y sigo estudiando ha evolucionado satisfactoriamente; sin embargo, igual hay situaciones y estrategias que deben ser corregidas para mejorar el proceso de enseñanza y aprendizaje del nuevo siglo. Si hemos de iniciar cuál es la universidad de hoy? hemos de indicar que desde el nacimiento de nuestra primera casa de estudios superiores en 1935, son muchos los logros alcanzados, cuando Octavio Méndez Pereira logra la apertura de un sueño que dinamiza la educación superior en la república de Panamá. "Sus orígenes se remontan al Decreto Presidencial del 29 de mayo de 1935, siendo inaugurada el 7 de octubre de 1935 iniciando clases con una matrícula de 175 estudiantes en las carreras de Educación, Comercio, Ciencias Naturales, Farmacia, Pre Ingeniería y Derecho en el Instituto Nacional." https://es.wikipedia.org/wiki/Universidad_de_Panam%C3%A1.

Es universidad que inició clases en octubre de 1935 tenía un norte bien definido "Hacer llegar la educación superior a todos los rincones del territorio nacional; como una aspiración del primer Rector de la Universidad de Panamá Dr. Octavio Méndez Pereira quién mostró una visión muy amplia para educar a los panameños y panameñas desde esta época hasta nuestros días. Los avances en infraestructura física ha sido mucho y se ha logrado mejorar el ambiente de clases con el propósito de darle al estudiante y al educador las condiciones mínimas para trabajar. En su expansión, la Universidad de Panamá ha logrado instalar 9 centros regionales universitarios, 35 extensiones universitarias y otro tanto de unidades académicas, de modo que cada uno de los panameños tengan acceso a las educación superior con calidad y calidez.

Ha crecido en tecnología e investigación; además de maestrías y postgrado, abriendo nuevos mercados dentro del proceso de enseñanza aprendizaje a nivel del territorio nacional. Lanzando profesionales capacitados para los retos profesionales.
Sin embargo, es válido distinguir que durante las últimas décadas, si bien, la tecnología y las infraestructuras han mejorado el ambiente escolar en casi todas las facultades, la educación ha desmejorado por la posición intransigente de muchos catedráticos que por tener libertad de cátedra sienten que pueden hacer lo que quieran y funcionar fuera de los parámetros establecidos en nuestra primera universidad istmeña. Pero no podemos calificar a todos los educadores por igual; hemos tenido y conocido educadores comprometidos con la educación superior, pero también tienen que hacer un trabajo aúlico para transformar la conducta del estudiante universitario que en un porcentaje significativo, llega sólo a lograr una calificación.

Diríamos que tenemos una universidad que ha avanzado pero tiene que hacer cambios sustanciales que estén a la vanguardia de la educación superior de un siglo XXI, en el que el estudiante está a la vanguardia de la tecnología y el conocimiento, pero a muchos hay que orientar a fin de que no se mareen con tanta información que los abruma y no acceden a los conocimientos que realmente son de su competencia. Igual, los educadores o facilitadores tienen que actualizarse para estar a la par de las nuevas tendencias de la educación superior y de los alumnos que en muchas ocasiones nos sorprenden con la cantidad de información que manejan. La educación en valores en importante venida del docente porque es él, el qu está obligado a cambiar todos esos paradigmas distorsionados que traen los jóvenes de su formación escolar y colegial y que tienen que ser fortalecidos.

La universidad donde espero enseñar tiene que estar dispuesta a la innovación, con infraestructuras debidamente acondicionadas para que el ambiente escolar sea el más adecuado para instruir a los jóvenes que allí llegan y que sean sujetos de cambio en la sociedad en la que conviven; que los programas curriculares estén actualizados con nuevos paradigmas y estrategias didácticas que permitan evaluar el conocimiento y no el aprendizaje forzado con el viejo sistema o modelo conductista sino que el conocimiento analítico sea la forma de enseñar y aprender, que el estudiante despierte su interés por investigar más allá de lo que le induce el educador en el aula de clases, Los conocimientos a los que tiene acceso tienen que estar relacionado con su formación académica y científica para que se introduzca en el mundo laboral o empresarial en el que quiere estar inmerso. 

Una universidad en la que las exigencias del siglo XXI sean puestas en práctica y le demos al mercado laboral un profesional debidamente capacitado, con calidad y formación integral, en la que los valores sean parte de esta formación y se profundice en las mejores relaciones humanas, con dignidad, decoro y probidad.

Formación en Valores

Formación en Valores

Lic. Ana Chen H.

Como ya hemos adelantado en comentarios anteriores, la formación en valores va más allá de una simple clase o instrucción de los valores morales y la ética en todo el contexto de la vida del hombre o la mujer: Que es necesario dar ejemplo de vida más que pretender cambiar la forma de vivir de los estudiante, pero no con simples palabras; es imperativo que el educador sea ejemplo de vida desde el punto  de vista moral


 Muy bien es cierto que se ha dicho siempre que los valores se cultivan en el hogar, pero significa esto que es el hogar el único responsable?...Definitivamente no.  Los valores forman parte del ser humano en todos los niveles y etapas de su vida y no son única y exclusivamente formados en la infancia pues un adulto puede tener la capacidad de cambiar o modificar conductas que en un momento determinado  nos afectan en el trabajo, el hogar, la sociedad y están estrechamente relacionadas con el tema de los valores
     En el nivel superior, valores como la RESPONSABILIDAD, COMUNICACIÓN, HONESTIDAD son fundamentales en nuestra formación profesional, y como futuros docentes debemos enfocar todos nuestros esfuerzos a la conservación y desarrollo de los mismos en nuestros estudiantes dentro del desenvolvimiento de nuestras clases sea cual sea la temática a tratar.
     No es ético decir cómodamente que "el hombre es mal educado porque en casa no lo educaron", cerrando toda oportunidad de cambio en él.  Señores, si en casa no lo educaron, no puedo yo tratar de educarlo?...Como docente podría aportar tanto mi ejemplo de vida como mis palabras, y tengamos la plena seguridad de que si de 20 estudiantes 9 se fortalecen en valores, es un gran logro y es  mejor que no hacer nada.

    Recalco, los valores no se definen con palabras solamente; debemos practicarlos, llevarlos a la acción y darles el ejemplo a estos jóvenes estudiantes que observan y analizan nuestro comportamiento tanto dentro de la universidad como en la sociedad.


2. Modelos que considero válidos y a los cuales me inspiro y proyectos para innovar

En materia de docencia superior hemos de pensar en modelo innovadores que nos ayuden a alcanzar la transformación del proceso de enseñanza y aprendizaje con paradigmas y estrategia renovadas que permitan la interacción docente- alumno y alumno-docente, en la que la transmisión e conocimiento es la base fundamental de este proceso académico universitario. Es necesario entender que los modelos de educación han evolucionado y no podemos resistirnos por siempre por el sólo hecho de no compartir este criterio de formación universitaria; por el contrario, es imperativo dar paso a los nuevos modelos académicos, desde el diseño curricular, la didáctica y las evaluaciones de los aprendizajes a fin de que el educando pueda recibir la información que lo convertirá en un profesional formado con los paradigmas y formatos que lo inducen a practicar su línea de trabajo con la satisfacción del deber cumplido; y el educador universitario honrado de haber participado en esa formación que también involucran los valores éticos y morales necesarios en la interacción e la sociedad que convivimos





El Código de Ética del Educador Universitario (UP)

El Código de Ética del Educador Universitario (UP)
Este instrumento debe fortalecer los valores de los educadores, mismos que servirán para ser transmitidos de manera verbal o con el comportamiento del educador, a fin de que es estudiante entienda que, por ser un profesional no tiene por qué voltear la mirada y aplicar estas normas no escritas y y que surgen del seno familiar sino, por el contrario, es cuando más deben hacerlas presentes en su ida personal, social y profesional, para hacer la diferencia y ser sujeto de cambio pero desde la perspectiva positivista para fortalecer la actitud y aptitud de las personas que trabajan a su al rededor






















Código ético del docente

PREÁMBULO

El óptimo desempeño de las funciones profesionales, prevé altas exigencias a la eficiencia de cada especialista. Sin embargo, es necesario conjugar el profesionalismo con la comprensión a fondo de la responsabilidad adquirida y la obligación de cumplir irreprochablemente el deber profesional dentro del marco de un compromiso social. Las fallas éticas y el menosprecio de los valores, influyen negativamente tanto en la calidad del trabajo del especialista como en el estatus de su grupo profesional.
Siendo una obligación del docente prestar sus servicios a personas o grupos, el profesional de la educación debe caracterizarse por poseer un comportamiento digno, responsable, honorable, trascendente y comprometido. Educar representa por sí solo un acto de moralidad, es decir, se debe trabajar en beneficio de los educandos así como a favor de su libertad y desarrollo integral, independientemente de los intereses y creencias personales. Por lo tanto, el docente debe actuar con una ética impecable.

La misión del docente consiste en convocar a sus educandos hacia un proyecto de incidencia social a través de un liderazgo colaborativo que incorpore las iniciativas y necesidades de los propios educandos, en beneficio tanto de ellos como de su comunidad. El docente debe realizar su trabajo respetando en todo momento el valor y la dignidad inherente a cada ser humano. Todos los actos que realice el docente deberán manifestar su compromiso con la incorporación de los individuos al movimiento social y a la producción de la cultura universal.

El presente Código Ético del Docente pone de manifiesto el valor que posee cada persona y su entorno social, así como la afirmación de los principios que han de prevalecer en las relaciones humanas, con el fin de mantener un alto nivel ético propuesto a los docentes en el ejercicio profesional y orientar su conducta en las relaciones con educandos, colegas, instituciones y comunidad.

CAPITULO PRIMERO.    DISPOSICIONES GENERALES.

El docente deberá:

Artículo 1. Asumir la obligación de regir siempre su ejercicio profesional de acuerdo a principios éticos y científicos inherentes a la práctica docente.

Artículo 2. Respetar las ideas y opiniones políticas, religiosas y la vida privada, independientemente de la nacionalidad, sexo, edad, posición social o cualquier otra característica de las personas con quien se relaciona profesionalmente.

Artículo 3. Procurar la puntualidad y aprovechar el tiempo destinado a las actividades educativas a su cargo para el cumplimiento del Plan de Trabajo docente.

Artículo 4. Fundamentar su actividad en una preparación actualizada en su materia y para el trabajo docente, procurando la superación personal y profesional continua, así como el desarrollo armónico de los seres humanos y grupos sociales. Para ello, debe mantenerse al tanto de los avances y propuestas nacionales e internacionales en la docencia.

Artículo 5. Respetar escrupulosamente la integridad física y mental, especialmente de sus educandos y de todos los seres humanos, evitando manipular y obtener beneficios personales que impliquen perjuicio a sus alumnos o para otros.

Artículo 6. Ser receptivo a las problemáticas que sus alumnos le confíen y guardar la información recibida.

Artículo 7. Evitar que su vida personal obstaculice el desarrollo de los objetivos educativos a su cargo, además de abocarse a buscar la superación de sus problemáticas.

Artículo 8. Fomentar el pensamiento científico, especialmente en el ejercicio profesional.

Artículo 9. Delimitar su campo de intervención como docente y reconocer el alcance y límites de las temáticas que domina, así como de sus técnicas educativas. Cuando sea necesario recurrir al apoyo profesional para remitir y resolver los problemas que se presenten en el ámbito educativo, comprometiéndose a trabajar interdisciplinariamente.

Artículo 10. Evitar atribuirse calificaciones profesionales, méritos científicos o títulos académicos que no posee.

Artículo 11. Negarse a expedir cualquier certificado e informes que no se basen en los principios científicos y oficiales que sustentan a la educación.

Artículo 12. Evitar ejercer su profesión cuando su capacidad profesional se encuentre limitada por el alcohol, las drogas, las enfermedades o incapacidades físicas y/o psicológicas.

Artículo 13. Reconocer la responsabilidad y la influencia que tiene frente a los alumnos y la comunidad, esforzándose por ser un ejemplo de vida con base en la congruencia.

Artículo 14. Evitar delegar su trabajo profesional en otras personas, salvo causa de fuerza mayor; y en este caso, cuidar que la persona que lo sustituya tenga la capacidad y se apegue al programa del curso.

Artírculo 15. Promover el talento y encauzar la realización de los educandos.
Artículo 16. Evitar el proselitismo religioso o político en el aula, así como la charlatanería dentro y fuera del ámbito educativo.

CAPITULO SEGUNDO. DE LOS DEBERES PARA CON LA PROFESION.

El docente deberá:

Artículo 17. Garantizar invariablemente la calidad de todas las acciones emprendidas con sus alumnos, independientemente de la remuneración pactada.

Artículo 18. Procurar elevar  y mantener en alto el estatus de la práctica docente dentro del aula y en la comunidad.

Artículo 19. Ejercer la docencia con pleno respeto y observancia a las disposiciones legales vigentes, y coadyuvar al establecimiento de normas o leyes que beneficien el proceso educativo

Artículo 20. Compartir sus conocimientos y experiencias a los alumnos con objetividad y con apego a la verdad actualizada científicamente en el campo de conocimiento que se trate.

Artículo 21. Brindar reconocimiento a las fuentes de donde proviene la información que imparte a sus alumnos.

Artículo 22. Buscar en forma continua las alternativas necesarias para que un mayor número de personas tengan acceso a los servicios educativos.

Artículo 23. Negarse a aceptar condiciones de trabajo que le impidan aplicar los principios éticos y científicos descritos en este Código.

Artículo 24. Combatir la falta de profesionalismo en el campo educativo y denunciar la corrupción, incompetencia o fallas éticas de otros profesionales de la educación.

Artículo 25. Procurar involucrarse en actividades colegiadas y colaborar en equipos para el mejoramiento de la docencia.

Artículo 26. Procurar ser creativo para buscar e innovar técnicas de enseñanza que eleven la motivación por el aprendizaje y el conocimiento en sus educandos.

Artículo 27. Evitar realizar cualquier aspecto de la labor docente en función de la presión de tipo personal o el chantaje de alumnos y/o autoridades escolares, padres de familia u otras personas.

CAPITULO TERCERO. DE LOS DEBERES PARA CON LOS ALUMNOS.

El docente deberá:

Artículo 28. Mantener una relación profesional y de respeto mutuo con sus alumnos, evitando actitudes y acciones que sugieran seducción personal, especialmente con menores.

Artículo 29. Evitar dar información sobre sus alumnos que no sea de su competencia, así como evitar hacer comentarios que desacrediten a los estudiantes, como etiquetarlos, humillarlos, burlarse de ellos, etc.

Artículo 30. Procurar detectar, canalizar a profesionales especializados y/o brindar el apoyo óptimo a los alumnos con necesidades educativas diferentes a las del grupo en su conjunto.

Artículo 31. Desarrollar estrategias educativas que respeten y se adapten a las diferencias en el ritmo y formas de aprendizaje del alumno.

Artículo 32. Informar a los estudiantes sobre el Plan de Trabajo docente detallando sus diferentes aspectos.

Artículo 33. Atender de manera diligente, precisa y exhaustiva, inquietudes, dudas y preguntas de los educandos.

Artículo 34. Reconocer los conocimientos y capacidades de los alumnos que puedan contribuir al proceso enseñanza y aprendizaje.

Artículo 35. Asumir la responsabilidad del trabajo que sus estudiantes realicen como parte del proceso de aprendizaje.

Artículo 36. Supervisar que los asistentes o practicantes que intervengan en un curso se apeguen a este Código Ético.

Artículo 37. Dosificar la intensidad y duración de las sesiones educativas evitando la fatiga de los alumnos.

Artículo 38. Gestionar que las condiciones materiales en las que se desarrolla el proceso de enseñanza y aprendizaje sean propicias para ello.

CAPITULO CUARTO. DE LOS DEBERES PARA CON LOS COLEGAS.

El docente deberá:

Artículo 39. Promover y mantener con la comunidad académica un espíritu de colaboración, cooperación, apoyo y respeto, aún cuando existan diferencias de tipo teórico, formativo o metodológico.

Artículo 40. Reconocer y respetar las necesidades, derechos y características personales de sus colegas, evitando interferir o descalificar el trabajo de otros docentes.

Artículo 41. Reconocer la capacidad y mérito de sus colegas, tanto en forma individual como en el trabajo colegiado.

Artículo 42. Evitar el manejo de información personal de los colegas como un elemento para desprestigiarlos profesionalmente.

Artículo 43. Promover entre los colegas el cumplimiento del Código Ético.

Artículo 44. Apoyar y retroalimentar el trabajo profesional de los colegas cuando sea solicitado o la situación lo amerite, haciéndolo de manera personal y discreta.

CAPITULO QUINTO. DE LOS DEBERES TÉCNICOS E INSTRUMENTALES

El docente deberá:

Artículo 45. Utilizar las mejores estrategias y materiales a su alcance para incentivar y facilitar el aprendizaje.

Artículo 46. Promover la vinculación de la teoría con la práctica en relación con su medio social.

Artículo 47. Cuidar que las actividades de aprendizaje correspondan a los objetivos del curso.

Artículo 48. Evitar obligar a los alumnos a realizar actividades extraclase que no sean indispensables para el cumplimiento de los objetivos del curso.

DE LA EVALUACIÓN Y LAS CALIFICACIONES.

Artículo 49. Dar a conocer la forma de evaluación al principio del curso.

Artículo 50. Realizar evaluaciones apegándose a los objetivos del curso, sin considerar actividades adicionales que no demuestren confiablemente que se logró el aprendizaje.

Artículo 51. Evitar asignar calificaciones que no se basen en las capacidades del educando.

Artículo 52. Diseñar cuidadosamente los instrumentos de evaluación para garantizar la completa comprensión por parte de los alumnos.

Artículo 53. Entregar a los alumnos los exámenes aplicados después de haber sido revisados por el maestro y aclarar sus dudas con el propósito de generar retroalimentación y aprendizaje.

Artículo 54. Buscar que los exámenes sean aplicados a sus alumnos cuando prevea que esencialmente cuentan ya con las condiciones y las capacidades académicas para lograr resultados satisfactorios.

Artículo 55. Cuando se trate de exámenes departamentales, procurar conocer y avalar el contenido y la forma de éstos para que puedan ser aplicados a sus alumnos.

CAPITULO SEXTO. DE LOS DEBERES CON LA INSTITUCIÓN Y LA COMUNIDAD.

El docente deberá:

Artículo 56. Apegarse a los objetivos y contenidos temáticos establecidos por la institución donde colabore, proponiendo aquellas correcciones o adecuaciones que su formación profesional le permitan sustentar en beneficio de los educandos.

Artículo 57. Respetar la normatividad de las instituciones y organizaciones a las que preste sus servicios, siempre y cuando no se contravengan los principios éticos de este Código.

Artículo 58. Guardar confidencialidad sobre la información y/o documentación de la Institución que no se haya hecho antes pública.

Artículo 59. Cuidar y promover en sus educandos el cuidado de las instalaciones, mobiliario y materiales de trabajo de la institución en que colabore.

Artículo 60. Salvaguardar la integridad e imagen de la institución en que preste sus servicios. En el caso de que en ésta se cometieran infracciones que requieran denuncia, hacerlo ante las instancias adecuadas para conocer y actuar sobre los hechos.

Artículo 61. Presentar propuestas ante las autoridades correspondientes para resolver problemas institucionales que haya detectado en las áreas educativas de oportunidad.

Artículo 62. Contribuir de forma oportuna y ágil con las actividades administrativas y de apoyo necesarias para el buen funcionamiento institucional.

Artículo 63. Procurar mantener un ambiente favorable de trabajo, evitando comentarios despectivos para descalificar a una o varias personas que formen parte de la comunidad escolar.

Artículo 64. En el ámbito de la educación básica, proporcionar información clara y oportuna a los padres de familia sobre el desempeño escolar de sus hijos.

Artículo 65. Presentar sugerencias o recomendaciones con el máximo profesionalismo a los padres de familia sobre aquello que resulte relevante para que éstos puedan apoyar el mejor desarrollo de sus hijos cuando éstos sean menores de edad.

Artículo 66. Incorporar a su labor docente el planteamiento de aspectos relevantes para la comunidad, con el fin de vincular a los educandos con su realidad social.


REFLEXIÓN

Debe entenderse que el Código de Ética surge como una necesidad de conducir la forma de actuar del educador no sólo en el aula de clases sino en todas las áreas en las que se mueve el educador y dentro de los cuales tiene que ser ejemplo de formación y preparación profesional y e integralidad y ser ejemplo de vida ante el educando. No es sólo dictar una clase, llega con talleres o dictar de un libro, no; es obligante hoy día interactuar con el estudiante como objeto y sujeto de la educación integral. Entender que la vida universitaria ha cambiado y que tras dejar atrás el siglo XX y darle el advenimiento al siglo XXI, debemos como educadores estar listos para las transformaciones e innovaciones que exige el momento educacional para llegar al estudiante. Cada actuación, cada gesto forman parte de la formación del nuevo profesional. 

Criterios de Motivación en Valores


Lic. Ana Chen H.
 
Dichos criterios tienen que estar centrados en la formación integral del educando, y el compromiso del educador de automotivarse a fin de ejemplo de cambio desde la formación de valores éticos y morales


Un líder es alguien que trasmite entusiasmo. El docente es un líder.  En un principio, los dicentes reciben energía de los líderes (docentes), se nutren de él, este es un papel que tiene que gustarle, que encaja dentro de sus objetivos personales, por este motivo, el tiene  docente tiene que ser su propia fuente de motivación


Quién no se ha levantado una mañana sin ganas de nada, ni de trabajar, ni de hacer las labores de la casa…? Y nos quedamos esperando, pensando cómo conseguir esa motivación que necesitamos para arrancar una tarea en el trabajo, o para decidirnos a llevar a cabo una nueva técnica de enseñanza en el aula y que siempre dejamos para otro día. Debemos concienciarnos de que somos nosotros mismos los docentes, la pieza clave para fomentar nuestros niveles de motivación encaminados hacia el tema de los valores en la asignatura que sea que se esté impartiendo.

Es importante que para motivar el aprendizaje de los valores dentro de la asignatura que se dicte,  debemos estar motivados, y es el docente o líder de la clase quien tiene el poder absoluto de decidir auto motivarse.  Bien dice el catedrático Pedro Saenz-López B más imprescindible la motivación del docente que la del alumno.  Porque el docente es un generador de emociones y dinámicas.  Un docente motivado es una pieza fundamental en las reglas de la enseñanza.

 Según Pedro, “En la sociedad actual  tendemos a echar las culpas de los fracasos siempre a otros, pero jamás a nosotros mismos. Yo tengo éxito gracias a mí, pero mis desgracias son siempre responsabilidad de otros. Pero eso no es así. La motivación depende de uno mismo». Y añade: «No es culpa de mi sueldo, del director, de mis compañeros, del ministro, de la ley o de la sociedad. La culpa de un aula desmotivada y con baja formación en valores es mía. Y salir de esa contaminación ambiental negativa es difícil.
  
Valores debilitados o desvanecidos y Valores en los cuales es necesario enfocarse y/o recuperar

Lastimosamente los desvalores son los que están aflorando en nuestra sociedad juvenil principalmente. Hemos perdido el respeto, la autoridad en los hijos que se refleja en el aula de clases, la tolerancia, las personas pierden la cordura con mucha facilidad sin medir las consecuencias de sus actos o acciones que ponen en riesgo la vida de su  compañero de trabajo o el mismo jefe porque no comparto el criterio de mando de éste y si es en la universidad, el estudiante no respeta a su docente y se pone a la par dispuesto incluso, a agredirle física o vrbalmente. 

Qué hacer ante estos antivalores que distorsionan la formación académica y profesional de la persona universitaria que, como ya hemos advertido, llega con deformaciones éticas y antivalores que no se pueden corregir de un día para otro. En este sentido debemos contar con un educador tolerante, respetuoso, puntual y que ofrezca una formación en valores de alta calidad para beneficio del estudiante en su actuar y que sea captado por el joven en formación. 

Identidad, Perfil Ético y Deontología del Docente Universitario

Identidad, Perfil Ético y Deontología del Docente Universitario

Lic. Eduardo Bartuano

El tener una personalidad debidamente identificada y con características propias ayuda a que el educador sea capaz de transformar la conducta del alumno en formación en nuestras universidades de modo tal que en el proceso de enseñanza y aprendizaje exista esa interacción entre las partes de modo que, no sólo llegue el conocimiento didáctico y tecnológico sino que las motivaciones a desarrollar la temática docente con dinamismo y carácter de transformación de la vida de los nuevos profesionales. 





















En primera instancia hablaremos de la identidad del profesional de la educación universitaria basados en el estudio realizado respecto del tema por Ana Hirsch Edler, denominado "Elementos teóricos y empíricos acerca de la identidad profesional en el ámbito universitarioy en el que se plasman diversos criterios que determina desde la forma empírica hasta la educación formal, en la Universidad Nacional Autónoma de México. la parte introductoria manifiesta expresamente que: "La identidad profesional es uno de los asuntos que se consideró como significativo desde el inicio del proyecto de investigación sobre ética profesional universitaria."

El objetivo de esta investigación es contribuir a la generación de conocimiento relacionada con la ética profesional universitaria y proponer lineamientos para la formación de ética profesional y es que partiendo de esta premisa, es necesario evaluar el comportamiento de los educadores que tienen la responsabilidad de formar a los universitarios para ser mejores hombres y mujeres en sociedad.

Hemos de preguntarlos cómo debe ser la identidad y el perfil ético del profesional de la educación superior; para ello debemos tener en consideración aspectos puntuales con relación al estilo de vida del docente universitario no sólo en el aula de clases sino en el hogar y en la sociedad, por qué es necesario, porque sólo así podemos identificar la verdadera personalidad del educador. y es que, en muchas ocasiones nos encontramos a un educador muy rígido en el aula de clases y para evaluar al estudiante, pero fuera de las aulas es otra persona muy diferente, lógico que la identidad del educador se distorsiona al momento de que el educando observa una conducta diferente del educador y por supuesto que influye en su conducta respeto del educador universitario. Por supuesto que la identidad del educador cambia ante los ojos del estudiante que tenía una figura totalmente diferente hasta el momento en que identifica una conducta docente que no es la más adecuada y correcta.

Autores como Bolívar Fernández-Cruz y Molina consideran que la identidad profesional pude ser: 
          las identidades se construyen, dentro de un proceso de socialización, en espacios sociales de interacción, mediante identificaciones y atribuciones, donde la imagen de sí mismo se configura bajo el reconocimiento del otro. Nadie puede construir su identidad al margen de las identificaciones que los otros formulan sobre él.
Siguen señalando los autores: “la identidad profesional se configura como el espacio común compartido entre el individuo, su entorno profesional y social y la institución donde trabaja”. 
Retoman de Cattonar la siguiente definición:
La identidad profesional se sitúa entre la identidad “social” y la “personal”. La identidad social es un modo de definición social del individuo, que le permite situarse en el sistema social y ser identificado por otros, en una relación de identificación y de diferenciación. Las identidades profesionales se definen como una construcción compuesta, a la vez de la adhesión a unos modelos profesionales, resultado de un proceso biográfico continuo, y de unos procesos relacionales.
Ajustados en estos conceptos de identidad profesional, es evidente que el educador debe vivir experiencias positivas en la sociedad en la que convive y aplicarlas en su diario aprendizaje y formación del estudiante universitario de modo, que el educando se vea en esta identidad con la que se refleja una conducta positiva en el proceso de formación profesional.

Lógicamente que el perfil ético del educador va concatenado con su identidad porque esta se forma en el proceso de formación desde su hogar , la escuela primaria, secundaria y la formación universitaria en la que llega ya con un perfil ético casi en su totalidad formado; por lo que, no podemos esperar a que el educador universitario comience a cambiar su formación ética en el momento en que comienza a ejercer la docencia superior, por el contrario, tiene que tener esa formación ética y en valores.

 Juan Manuel Cobo (2003: 263–264) es del criterio de que el profesional que ejerce su profesión correctamente es una persona:
Que con el ejercicio de su profesión está haciendo o procurando a otros el bien propio de su actividad profesional y que, por lo mismo, puede experimentar la satisfacción que acompaña a la experiencia de hacer el bien a los demás; que puede experimentar, asimismo, la satisfacción del deber cumplido; que puede experimentar también otros sentimientos positivos, como son los de sentirse socialmente útil, o de alegría por haber encontrado un trabajo que le gusta o sencillamente por tener trabajo; que puede pasar por la experiencia profesional básica de sentirse realizado ejerciendo su profesión; que puede pasar por una experiencia del sentido de lo que hace y que con todo ello puede vivir en plenitud su ciudadanía, ya que el ejercicio profesional correctamente ejercido representa la principal aportación y participación ciudadana del profesional.
Entre las características consideradas más importante en el ejercicio de las profesiones es el control que ejercen sobre un corpus específico de conocimiento y de su aplicación. (Evetts, 2003: 32)

En definitiva, son muchos los autores que hablan de la identidad y la ética del educador universitario y son muchos los conceptos relacionados con la temática que es bastante polémica por lo contradictoria que resulta toda vez que cada profesional tiene su formación y su identidad propia que es indiscutible, igual que su formación ética y moral, como tal, cada quién sabe cuál es su accionar en el ejercicio de su profesión.

Como podrán observa en el linc arriba enunciado, la deontología tiene mucho que ven con los deberes y principios del docente universitario, lo que significa que está íntimamente ligado a la identidad y la ética del educador universitario, en otras palabras, cada uno de estos elementos son parte de la vida cotidiana del educador superior y que al momento que se le idenfica un cambio en su estructura personal puede alterar su estilo de vida y su conducta profesional